CAPITULO 2
LA EVOLUCIÓN HACIA EL HDR

En el anterior artículo hablamos del contexto histórico en nuestra industria que nos ha llevado al momento actual y es ahora cuando vamos a entrar más en la materia técnica. La norma SDR, fundamentada en el espacio BT.709 y en la curva de gamma 2.4 cede el testigo a dos nuevos elementos de última generación.

Por un lado tenemos un nuevo y flamante espacio de color llamado BT.2020. Este nuevo espacio cubre un rango de color mucho más amplio que el anterior,  aproximadamente un 70% del espectro de color visible. Sí, aún nos queda un 30% para cubrir con una futura evolución, pero os aseguro que ese 70% que representa el BT.2020 es todo un reto: no existe a la fecha de este artículo la tecnología para reproducir dicho espacio en su totalidad.

¿Para qué sirve crear una norma que no puedes cumplir? Bueno, es una cuestión temporal. Las normas de difusión se diseñan para que duren mucho tiempo, todo el que sea posible. Los fabricantes de televisores quieren que cambies ese trasto que tienes en el salón y vayas ahora mismo a por un nuevo panel, pero al mismo tiempo saben que no pueden abusar y marearnos con cambios de normas a corto plazo, la industria no lo resistiría.

Y si no podemos trabajar en BT.2020. ¿Cómo se hace el HDR actual? Tiramos de ingenio. Entre los espacios 709 y 2020 existe un tercer espacio llamado DCI-P3 que es la norma para salas de cine. Aunque las pantallas actuales no sean capaces de alcanzar todo el 2020, si que lo hacen muy bien con el P3, así que configuramos las herramientas de postproducción de manera que, aunque el archivo se “legalmente” BT.2020, nos hemos asegurado de que ninguno de los valores de color exceda el area del espacio P3, que queda totalmente en el interior del primero. Es como una matrovska rusa, es un gamut dentro de otro gamut. El exterior es el “legal” y el interior es el práctico.

A esta nueva realidad de espacio de color, le acompaña, por supuesto, una nueva curva de rango tonal, aunque en este caso vamos a tener que citar dos. La llamada Percentual Quantization y la Hybrid Log Gamma.

Comentábamos en el anterior artículo que la curva gamma 2.4 partía de un defecto en la tecnología CRT que se simula por software en las actuales digitales. Puede parecer una decisión absurda, pero tiene una explicación bien sencilla: no todos nos cambiamos de una pantalla CRT a una plana el mismo día. Durante varios años convivieron ambas tecnologías y resultaba inasumible el generar todo el contenido por duplicado: con la curva para CRT y una nueva para pantallas RGB. Pensad también que en televisión este problema es mayor por la escasez de frecuencias. Sin embargo, ahora estamos en un escenario distinto y estamos preparados para por fin soltar este lastre que ha estado mermando las capacidades de las cámaras durante tantos años.

En el próximo artículo analizaremos con detalle cada una de estas curvas y plantearemos su idoneidad para cada escenario.