CONTRIBUIR ACTIVAMENTE A LA SALUD Y LOS NIVELES DE MOTIVACIÓN DE LOS EMPLEADOS.
Cómo configurar una estación de trabajo de computadora ergonómica
La importancia de montar puestos de trabajo ergonómicos es un tema que está en boca de todos. Sin embargo, casi nadie parece saber cómo crear una buena configuración de trabajo y por qué una estación de trabajo con computadora bien diseñada es esencial desde una perspectiva financiera.

El número de puestos de trabajo con ordenador ha aumentado considerablemente en los últimos años. Según la Oficina Federal de Estadística de Alemania, dos tercios de los empleados de entre 25 y 54 años pasan su jornada laboral sentados en un puesto de trabajo con ordenador. Se prevé que esta cifra siga aumentando en el futuro como consecuencia de la creciente digitalización. Sin embargo, la transición del trabajo físico al trabajo que se realiza principalmente sentado tiene un efecto perjudicial en el cuerpo humano, y puede provocar enfermedades que afectan al sistema musculoesquelético y a la vista. Una reducción de la productividad o incluso el absentismo laboral a largo plazo pueden ser la consecuencia directa de ello. Un puesto de trabajo informático configurado de forma ergonómica puede contrarrestar eficazmente este tipo de efectos secundarios negativos, al tiempo que aumenta los niveles de motivación de los empleados.

Diseño de la sala: La configuración del puesto de trabajo marca la diferencia

La normativa alemana sobre puestos de trabajo (Arbeitsstättenverordnung – ArbStättV) establece las condiciones marco generales para la instalación de un puesto de trabajo con ordenador. Establece que el requisito previo para un puesto de trabajo ergonómico es un escritorio correctamente colocado. En la medida de lo posible, éste no debe colocarse directamente frente a una ventana. Si una ventana está situada directamente detrás de un monitor, la diferencia de luminosidad con respecto a la pantalla será demasiado elevada a lo largo del día. Esto puede provocar fatiga ocular o dolores de cabeza. Por otro lado, si la ventana está de espaldas al empleado, éste tendrá que soportar molestos reflejos en su monitor. Está comprobado que lo ideal es colocar el escritorio en paralelo a las superficies de las ventanas. Para garantizar una pantalla sin deslumbramientos, se recomienda instalar persianas venecianas o persianas en las ventanas como medida adicional. También es necesario contar con una iluminación de techo adecuada y sin deslumbramientos, siendo óptimo un nivel de iluminación de entre 400 y 600 lux.

Silla de escritorio y de oficina: La regulación es la clave

No todos los escritorios son iguales: Un montaje que puede ser adecuado para un uso a corto plazo en casa no suele cumplir los requisitos ergonómicos de un escritorio que se utilizará de forma intensiva durante ocho horas o más cada día. La altura de un escritorio para un puesto de trabajo informático debe poder ajustarse entre 68 y 76 cm y debe tener una superficie suficientemente amplia y no reflectante. Si hay aproximadamente diez centímetros entre el muslo y el borde inferior del escritorio, entonces ha ajustado su escritorio correctamente. También hay que prestar atención a la silla de oficina. Por regla general, debe ser adecuada para un mínimo de ocho horas de uso diario y ser muy estable. También es imprescindible que se pueda ajustar la altura y el respaldo. Lo ideal es que el asiento cuente también con un soporte lumbar para apuntalar activamente la región lumbar de su columna vertebral. Se ha demostrado que la posición óptima para sentarse es cuando el muslo y la pierna forman un ángulo recto, con los pies apoyados en el suelo. Los brazos superiores e inferiores también deben formar un ángulo recto, y los brazos inferiores deben estar relajados sobre el escritorio sin tener que encorvar los hombros.

También debes asegurarte de no permanecer rígido en esta posición, sino cambiar con frecuencia para evitar que el sistema óseo y los discos intervertebrales sufran una tensión unilateral. Los balones de estabilidad son una práctica alternativa temporal y alivian la presión sobre los discos intervertebrales. Y desde el punto de vista médico, también es aconsejable trabajar de pie de forma intermitente. El usuario puede hacerlo adquiriendo un escritorio con ajuste de altura eléctrico integrado.

El ángulo de visión debe ajustarse a un mínimo de 20 grados a una distancia de 50 a 80 cm del monitor. Para trabajar en una postura ergonómica, la parte inferior del brazo debe estar doblada en un ángulo de 90 grados, mientras que un reposamuñecas alivia la presión sobre las muñecas. Los muslos deben estar paralelos al suelo y se puede utilizar un reposapiés para evitar la fatiga.

El monitor adecuado

La elección del monitor adecuado es muy importante, ya que constituye la pieza central del puesto de trabajo. Afortunadamente, los días en que los enormes y engorrosos monitores CRT ocupaban todo el escritorio son cosa del pasado. Las pantallas planas han ocupado su lugar. Son ventajosas porque, entre otras cosas, ocupan mucho menos espacio en la mesa y están disponibles en tamaños más grandes. Sin embargo, no todas las pantallas planas son adecuadas para un uso profesional completo en la oficina. Por ejemplo, las pantallas que tienen un panel con una superficie brillante no pueden utilizarse, ya que producen fuertes reflejos. El usuario adoptará intuitivamente una posición para intentar evitar los más mínimos reflejos de luz. Esto puede provocar tensiones musculares o incluso problemas de postura a largo plazo. Los dispositivos que presentan un bisel muy brillante tampoco son adecuados para su propósito. Aunque tengan un aspecto elegante, también pueden irritar los ojos, ya que reflejan la luz. Por regla general, los monitores que parpadean, aunque sea mínimamente, tampoco son adecuados para el uso profesional. El parpadeo en las pantallas planas modernas se debe a la atenuación de la retroiluminación como parte del control del brillo. En este caso, se suele utilizar un proceso PWM (modulación por ancho de pulso); sin embargo, las personas sensibles a la luz pueden seguir viéndose afectadas por el molesto parpadeo. Otra opción para el control de la luminosidad es la atenuación por corriente directa, en la que la luminosidad se regula ajustando la corriente. Sin embargo, este método tampoco es perfecto, ya que es difícil controlar los ajustes de color con un brillo de pantalla bajo. Los especialistas en monitores de EIZO han dado un enfoque interesante a esta cuestión al combinar ambas tecnologías en un solo dispositivo. La regulación PWM se utiliza para el brillo de pantalla bajo y la atenuación de corriente directa se utiliza para el brillo de pantalla alto. El resultado son imágenes sin parpadeo y una reducción de la fatiga ocular en todas las condiciones.

Una pantalla flexible y ajustable en altura es esencial para cumplir todos los requisitos ergonómicos. No sólo es crucial disponer de un amplio rango de ajuste para elevar el monitor, sino que también debe ser posible bajarlo al escritorio si es necesario. Esto permite ajustar el dispositivo de forma óptima a las necesidades individuales del empleado. Y dependiendo de la aplicación, en algunos casos también puede ser útil una función de pivote en la pantalla. Por supuesto, el monitor debe tener una pantalla suficientemente grande. Una diagonal de pantalla de entre 22 y 24 pulgadas se ha establecido como estándar para las aplicaciones de oficina. También es importante seleccionar la resolución correcta del panel. Una pantalla de 24 pulgadas con una resolución nativa de 1920 x 1200 píxeles (WUXGA) ofrece un buen compromiso entre calidad de imagen y espacio en el escritorio. Estos dispositivos son ventajosos, ya que en ellos se pueden visualizar páginas DIN A4 en su tamaño original. Sin embargo, también se puede utilizar una diagonal de pantalla de 27 a 31 pulgadas con una resolución de entre 2.560 x 1.440 y 4.096 x 2.160 (4K) píxeles o superior, dependiendo de la aplicación, como en una estación de trabajo CAD. Se recomienda que el usuario se valga de dispositivos con un panel IPS o VA, que son muy superiores a los paneles TN en términos de estabilidad del ángulo de visión, para que no le moleste el cambio de contraste y disfrute de la misma alta calidad de imagen desde todos los ángulos.

Colocación correcta del monitor y de los dispositivos de entrada

Incluso el mejor monitor no puede tener un rendimiento óptimo si se ha colocado de forma incorrecta en el escritorio. Desde el punto de vista de la ergonomía, es preferible colocarlo de cara al usuario. En cambio, si el dispositivo está desplazado hacia un lado o es demasiado ancho, el usuario tendrá que girar constantemente la cabeza para ver la pantalla, lo que le obligará a adoptar una postura incómoda. Esto puede provocar tensiones en los hombros y el cuello, así como dolores de cabeza. Dependiendo del tamaño de la pantalla utilizada, la distancia entre el usuario y el monitor debe ser de entre 50 y 80 centímetros. La altura óptima se alcanza cuando la línea superior de la pantalla se encuentra significativamente por debajo del nivel de los ojos. Esto significa que la pantalla debe tener un amplio rango de ajuste en función de la pantalla y de la altura del usuario. Es importante poder bajar el aparato hasta la placa base si es necesario. Para los usuarios altos o con pantallas pequeñas puede ser útil poder ajustarlo hacia arriba.

Hoy en día, el ratón y el teclado se consideran las interfaces hombre-máquina típicas en un puesto de trabajo informático. Un teclado con un reposamuñecas suave para aliviar la presión sobre las muñecas es ventajoso desde el punto de vista ergonómico. Alinear correctamente el ratón y el teclado puede contribuir eficazmente a prevenir el síndrome del túnel carpiano.

La altura máxima de la línea superior de la pantalla debe estar por debajo de la línea de visión horizontal. Se pueden evitar posturas agotadoras e insalubres y se pueden conseguir unas condiciones óptimas de visión inclinando la línea de visión en el centro de la pantalla unos 35 grados en horizontal.

La creación de un puesto de trabajo informático ergonómico: conclusión

Un puesto de trabajo ergonómico no es un lujo; cuando se trata de la rentabilidad de una empresa, es una necesidad absoluta. Incluso un solo día de ausencia por enfermedad puede costar al empresario más que una silla de oficina ergonómica o un monitor flexible y ajustable. Este tipo de puesto de trabajo puede evitar graves impactos en la salud y el bienestar, así como problemas de postura, y reducir así el riesgo de ausencias más prolongadas. Además, los puestos de trabajo informáticos instalados de forma moderna son una fuente de motivación para los empleados y, por tanto, aumentan activamente su productividad.